¿SEGURO QUÉ ERES TÚ EL QUE DECIDE? parte 2

 dos caminos en el bosque

Dejar Huella. ¿Seguro que eres tú el que decide? Parte 2

Si no has leído la primera parte te recomiendo que pinches aquí antes de seguir con esta.

En la primera parte del post se ha demostrado de forma empírica que muchas de las cosas que nos parecen extraordinarias lo son, no porque las sepamos apreciar por nosotros mismos, sino porque son inducidas por la promoción y el valor que les dan, con sus opiniones, ciertas personas consideradas expertas en la disciplina que corresponda, bien sea la política, música, deporte, arte, economía, religión, etc.

Los que habéis visto el vídeo del violinista ¿Creéis que si se hubiese anunciado que el violín estaba valorado en 3,5 millones de dólares y el violinista era uno de los mejores del mundo, no se hubiese parado más gente? Yo estoy seguro que habría faltado estación, y que casi  todos los que pasaron de largo le habrían pedido autógrafos o incluso, que les firmara en la frente…

Podemos pensar que esto que estoy contando tampoco es tan importante como para dedicarle los dos minutos que cuesta leerlo. Desde mi punto de vista y llevando el experimento a otros aspectos de la vida, es la prueba evidente de que estamos realmente enfermos y además muy graves. El diagnostico: “agilipollaos profundos”. Dejad que termine mi exposición antes de que penséis que vosotros no…

Yo desde luego si lo estoy, y no poco. Por suerte para mí en estos momentos estoy en los primeros pasos del tratamiento, reconocer lo tonto que soy todos los días, bueno me ha costado 42 años pero nunca es tarde, teniendo en cuenta que la esperanza de vida en España son 82 años para los varones y 84 para las mujeres, intentare vivir los años que me quedan intentado ser menos “agilipollao”.

Siguiendo con el ejemplo musical pensareis, ¿qué tiene de grave que un experto en música de su opinión sobre un violinista? Aparentemente no tiene nada de grave, al no ser que el experto tenga intereses personales en dicho violinista, y que aprovechando la ignorancia de la mayoría nos manipule para que su opinión ensalce o hunda a dicho violinista.

Si a estas alturas de lectura todavía no te has dado cuenta de cuál es la verdadera enfermedad, la aclarare dejando el arte de la música, para que nadie piense que estamos hablando de cosas sin importancia.

La enfermedad, es que confiamos plenamente y sin ningún tipo de duda en las opiniones que dan las personas que creemos relevantes para la sociedad, y las convertimos en nuestros guías o gurús sin plantearnos cuales pueden ser sus motivaciones e intereses.

Para ser más gráfico contare una anécdota sobre el crack financiero del 29:

Los años veinte fue una de las épocas más florecientes de los Estados Unidos, las personas se hacían ricas de un día para otro. La sensación de seguridad y de bonanza se respiraba en todas partes, hasta el punto que la gente pedía prestamos y arriesgaba todos sus bienes para comprar acciones que duplicaban su valor en pocos días.

En realidad, solo unas pocas personas eran las que movían el cotarro con total conocimiento y control del tema, entre otras el señor Rockefeller, el señor Morgan Stanley… este último era el gran gurú financiero del momento, y sus previsiones eran las que marcaban el rumbo de muchas de las compañías que subían o bajaban.

Es sabido, que hubo una reunión secreta en la casa que el señor Stanley tenía en una isla. El propósito de la reunión era ponerse de acuerdo para apropiarse de una gran cantidad de empresas que eran su competencia.

El plan fue vender sus posiciones en bolsa, para después hacer declaraciones del riesgo que corre el sistema de valores, no solo poniendo en duda la viabilidad de ciertas empresas, si no del sistema en general.

La gente empezó a desconfiar, inducida por las declaraciones del gran gurú Stanley apoyado por grandes empresarios con los mismos intereses, y sin tener en cuenta las consecuencias de su fe ciega, empezaron a sacar dinero del sistema hasta que este colapso, dando paso a una de las épocas de más hambruna que Estados Unidos haya conocido en toda su historia.

Por supuesto, como os podréis imaginar, los señores que maquinaron el plan pudieron adquirir empresas de su competencia por unos pocos dólares e hicieron desaparecer sin más miles de ellas.

Podemos estar tranquilos que esto ahora no pasa, ahora somos más “listos” que en los años veinte.

Yo le voy a echar imaginación, voy a pensar que una banda de señores poderosos y ricos quiere hacer algo parecido.

Me los imagino reunidos, ¿tal país tiene oro, petróleo, madera, etc. Cómo lo podemos robar? ¿Cómo convencemos a la gente para que nos ayude a robarles y encima nos den el botín a nosotros?

Pues anda que no es fácil (se dirán entre ellos), con tanto “agilipollao”, mentiras con ellos:

Primero: vamos a pagarle muy bien, que para algo nos sobra la pasta, a cualquier persona que tenga credibilidad para la sociedad. El trabajo de este es muy sencillo, que diga las mentiras que nosotros queremos.

Segundo: vamos a meterles miedo, esto no falla. Si los cagamos diciendo que la gente de ese país es una amenaza, que nos van a matar a todos, que nos quieren robar, que son extremistas, etc.  Nuestra sociedad nos apoyara, sin más, para que los defendamos.

Si no, a lo seguro, los fuegos del infierno siempre son muy motivadores para ir a saquear, a conquistar, a morir, etc. Será por lo duradero del castigo, nada más y nada menos que la eternidad. Algunos con el alcohol que han bebido en vida por lo menos arden un mes, pero eternamente, no se…

Tercero: como necesitamos invadir y fuerza bruta, vamos a mandar a los hijos de los “agilipollaos” para que roben por nosotros, diciendo que es por el bien de la humanidad, y que además son héroes por morir en nombre de todos.

Cuarto: y muy importante, vamos a explicarles y a enseñarles a nuestros hijos y amigos que ellos no serán héroes, pero que serán ricos. Les diremos que para que quieran morir si pueden estar sentados comiendo bien, fumando puros y negociando la paz de una guerra que hemos creado nosotros. No hombre no, nuestros hijos aquí en la casita disfrutando de todos nuestros lujos y “las piscinas”, que para algo las hacemos. Si alguno tiene que morir, que sean los hijos de los “agilipollaos” que se tragan nuestras mentiras, que ellos  no tienen “piscinas”.

Me imagino que la pregunta final que se harán para acabar la reunión será: ¿estamos de acuerdo, o podemos joder un poco más?

Por otro lado estamos nosotros, cagados de miedo, mandando a nuestros hijos, realmente, sin saber ¿por qué? Para que nos los devuelvan en una caja de madera con una bandera encima y un trozo de lata en forma de medalla, sin más valor que el que le dan un montón de ”agilipollaos”.

¡Oye, y todos tan panchos y tan felices! Menos los padres, esposas, hijos y amigos que en esos momentos no saben qué coño hacia ese tío en el quinto pino a las órdenes de ¿no sé quién? Defendiendo ¿no sé qué? Matando a gente que como él luchan sin saber ¿por qué? Seguramente tan “agilipollaos” como yo. Y seguro que convencidos por otro grupo de gente con “piscinas”.

Esto es casi como las películas de indios, menudos “cabrones, locos los indios” siempre son los malos y con razón, como se les ocurre ponerse a defender su cultura, tradiciones y montañas sagradas, donde están enterrados sus muertos, de unos tíos blancos, recién llegados, que se lo querían cambiar todo por una “mierda pincha en un palo”. Que se atreva alguien a entrar a nuestra casa a quitarnos la pila gastada del mando a distancia de la tele, a ver si no le cortamos la cabellera…

Bueno… ya sabemos que estos grupos de poder y riqueza lo hacen por nuestro bien y por dar trabajo, siempre hay que mantener palacios, jardines, coches y por supuesto, “piscinas” .

Para terminar preguntaría:

¿Puede ser una opinión tan peligrosa?

Mi respuesta es: No, lo peligroso es que siempre hay algún “agilipollao” como yo, que se la cree sin ponerla en duda.

Espero estar curado pronto, quizá salve a mi hijo, a mi hermano, a mi amigo, a mi conocido, a  mi compatriota, a mi aliado o incluso a mi enemigo del que seguramente, como humano, me unan más cosas de las que me separan. ¡Realmente me encantaría!

Deja tu comentario o suscríbete, me ayuda a ser menos ”agilipollao”.

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6 pensamientos en “¿SEGURO QUÉ ERES TÚ EL QUE DECIDE? parte 2

  1. Me ha encantado! yo sin lugar a dudas me uno al club de los agilipollaos…claro que como tb estoy prácticamente en la mitad de mi vida, y quiero ver el vaso medio lleno, espero dejar de serlo! Aunque al menos sea en algunas ocasiones.

    • Ver que estamos enfermos es el principio para curarnos. Si no nos gusta lo que vemos, no podemos conformarnos… la cuestión es ¿qué podemos hacer? Muchos piensan que nada, otros pensamos que mucho.

      Gracias por comentar.

  2. Me encanta tu post!!!
    Ójala hubiese muchos “ajilipollaos” con tu manera de ver las cosas.
    Aunque yo te veo mejor como un genio, pero fuera de su lampara.

    • Jajaja, muchísimas gracias por seguir frotando la lámpara. En realidad casi todos pensamos lo mismo, pero nos han convencido de que estamos atados y no podemos hacer nada, ¡otra mentira! ¿Sabes cómo enseñan a los elefantes para que no escapen…?

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