TUS CIRCUNSTANCIAS SON LAS IDEALES…

cataratas

Unos días atrás… en una entrevista de radio, que trataba sobre el libro que tenemos publicado (De mayor quiero una familia como vosotros), me preguntaron si volvería a escribir el libro, hoy, de la misma forma.

La respuesta fue un no inmediato, simplemente, porque mi vida no es la misma que cuando escribí el libro.

Sin embargo, volvería a publicar dicho libro de igual manera. No porque haya tenido “éxito” sino porque cumple con las CIRCUNSTANCIAS.

Pongo la palabra en mayúscula por la exactitud que representa para mí a la hora de vivir.

Me explico, cuando deseaba profundizar en la idea de que nada sobra en la vida me costaba ser preciso con lo que deseaba expresar, me salían palabras como “clase”, “nivel”, “estatus”. No obstante un “flash” me trajo la palabra “circunstancia” a la cabeza…

¿Por qué es tan importante indagar honestamente en las circunstancias de nuestra vida? Quizá, porque están diseñadas exclusivamente para nosotros. ¡Y nosotros sin saberlo!

Seguramente mis circunstancias cuando escribí el libro, por ejemplo, tengan mucho que ver con las circunstancias de las personas a las que se les cruza en su camino el mismo. Al igual que las personas que ha acercado a mi vida el libro tengan mucho que ver con las circunstancias que vivo en este momento.

Si es así ¿qué sobra en lo que nos rodea? Absolutamente nada, pues, hasta lo más cruel es una oportunidad hecha a medida para alguien; solo limitada por nuestros pensamientos que se basan en las circunstancias caducadas del pasado.

“Escribimos un libro en nuestra memoria en un determinado momento” y morimos con el mismo libro por muy frescos que sean los nuevos instantes.

Podríamos decir que nuestras circunstancias, las mismas, son la llave que tiene la posibilidad (si le brindamos la oportunidad) que abre nuestra celda y la cierra a la vez.

Nuestra forma asociativa de “aprender” nos atrapa en el laberinto de lo que creemos y pensamos. Pues todo lo que nos llega nuevo lo vemos desde lo que ya sabemos, por circunstancias anteriores, quedando atrapado, difuminado, disuelto… en lo caducado de nosotros, tanto… que en realidad somos bastante viejos psicológicamente.

Estamos tan atrapados en lo viejo que nuestro tiempo en la Tierra, como humanos, lo gastamos básicamente en un ganarse la vida. ¡Y claro! De esta forma las circunstancias están en posición de cierre. Porque ellas tienen la posibilidad de convertirse en enemigas o amigas según nos hayan marcado nuestras creencias vividas en circunstancias anteriores.

¡Vaya lio! ¿Verdad? No te preocupes ese lio es un secuela de lo que piensas, y lo que piensas es solo una secuela de las circunstancias en las que te has criado, educado, culturizado, nacionalizado, etc.

Pero tranquilo, que es fácil poner la posición de la llave en modo abierto, pues, su posición por defecto se pone en abrir sin hacer nada… Tan solo hay que dejar de esforzarse en mantenerla en posición de cierre, LA PROPIA VIDA SE ENCARGA DE TODO SI LA DEJAS FLUIR EN ESTE INSTANTE.

Es más, en este preciso momento tus circunstancias son las apropiadas para lo que debes aprender y si estás leyendo este post me alegro y te doy las GRACIAS, PORQUE LOS DOS ESTAMOS APRENDIENDO, SEGURAMENTE, LA MISMA LECCIÓN.

Sé que estoy perdidamente vivo…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s