AL CARAJO LA OPERACIÓN BIKINI. HAY OTRA FORMA DE HACERLO…

Dejar Huella. AL CARAJO LA OPERACIÓN BIKINI. HAY OTRA FORMA DE HACERLO…

El otro día iba caminando con mi hermana Juani por el centro de Murcia y me “regañaba”, porque decía que los artículos los escribía para mí. Me contaba que leía todas mis publicaciones del blog, no obstante se solía perder en ellas…

También hace unas mañanas estuve con mi amigo y hermano Juan Cayuela en la playa y me contaba, no lo mismo que “la madrina” (como la llama Nazaret),  pero sí compartía cierta relación. Creo, sinceramente, que los dos tienen razón (para mí, uno ya no es casualidad, imagínate dos diciendo lo mismo) por lo tanto, pido disculpas a todos los que me siguen por no exponer el bagaje de vivencias que me han conducido al verdadero hecho que, en definitiva, deseo expresar.

Lo extremadamente simple en un mundo tan complicado no se hace evidente, para comprenderlo, desde nuestra propia confusión. No es que yo lo comprenda mejor que otros, simplemente que lo expreso sin tener en cuenta la situación de los que me leen, convirtiéndome en poco comprensible. Es mi fallo al expresarme, por lo tanto, querida Juani, querido Juan (maestros los dos), queridos lectores (maestros todos) haré lo posible por poner mi abundante parte complicada, “carnal”, en lo que escribo, sin prometer nada, pues, estoy seguro que me saldrá lo evidentemente sencillo: “PARA VIVIR NO HACE FALTA HACER NADA, NI COMPRENDER, NI APRENDER NADA, NI LEER NADA, NI CREER EN NADA, NI SEGUIR A NADIE, NI NADA DE NADA. SOLO SE NECESITA ACEPTAR LA VIDA TAL CUAL TE VIENE”. GRACIAS A TODOS.

Dicho lo anterior, vamos a por el post. Jajaja. Ya tenemos encima el verano, alegría para muchos que toman sus vacaciones y angustia para otros, o los mismos, que se tienen que colocar el bikini o el bañador. Prenda que no cubre, por mucho que lo intentamos, las pruebas de que hemos vuelto a fracasar en nuestro propósito de perfilar nuestra imagen física ideal. La famosa “operación bikini” nos ha vuelto a vencer o la hemos vencido, y digo vencer porque es una auténtica lucha, hasta el punto de que su nombre ya parte de connotaciones bélicas “la operación”.

Es importante profundizar en el origen desde el que planteamos todas las batallas de nuestra vida, no solo la batalla del bikini, la del tabaco, la del alcohol y así lo extiendo a la de cualquier cosa.

Vamos de contienda en contienda, sin darnos cuenta que en cualquier conflicto es posible que, aparentemente, haya ganadores y perdedores (admito que a veces se empata), sin embargo, lo que sin duda no falta es el sufrimiento para ambos bandos (ejemplo de proceso mental: bando 1: chocolate, fumar, deporte, etc. SÍ. Bando 2: chocolate, fumar, deporte, etc. NO), por lo tanto los dos son derrotados. No hay ni una sola guerra de cualquier tipo en el mundo, bien la libremos en nuestro interior o en el exterior, que no tenga como denominador común al verdadero protagonista y ganador de todas las refriegas, el sufrimiento. En realidad, no cabe ninguna otra consecuencia que sufrir, pues, casi todas las decisiones que tomamos están ancladas en el mismo sufrimiento, nuestro criterio se basa en la única premisa de elegir lo que menos nos hará sufrir. Sin darnos cuenta, ya partimos en el mejor de los casos, inexorablemente, condenamos a padecer, aunque sea poco. Que por otra parte, por poco que sea siempre nos parecerá demasiado.

Una posible conclusión a lo anterior puede ser la de que: nuestros propósitos de vida no estén fundamentados en lo mejor para nosotros, sino en cuál es el camino que menos nos hará sufrir. Pensamos: “Delgado sufriré menos que con alguna molla de más”.

Ya sé Juani lo que estás pensando: “habla el que pasó de hacer 100 km para recoger una hamburguesa, a cenar una zanahoria, el que corría hasta la saciedad, el que le daba por algo y no había mundo… jajjaajaj”. Soy consciente y por eso mismo expongo mi vivencia, porque mis luchas internas han sido despiadadas, y aun obteniendo el objetivo pretendido, en última instancia, el premio ha sido sufrir. Ni cuando lo logras dejas de sufrir, ya que una vez conseguido se sufre para no perderlo. Viviendo en el sufrimiento nunca se gana, aunque se logren algunas metas, siempre se acaba en angustia.

Estoy más que convencido que ninguno de mis apreciados lectores padece para conseguir sus objetivos de salud, de imagen, de bienestar, de equilibrio, de trabajo, etc., todo fluye con la naturalidad con la que corre un rio hacia el mar, ¿verdad? ¡Qué me dices! ¿Tienes que luchar contra ti para no perder el tiempo en el sofá, para no tomarte ese postre, ese cigarro, esa cerveza con alcohol, esa pizca de sal, de azúcar, esa coca cola Juani…? Jajjajaj

¿Qué tal si nos olvidamos por un momento de lo habitual, de lo conocido y fantaseamos un poco…? Veamos el mundo desde el disparate, dejémonos a un lado la común creencia social de porqué “Dios” creo el mundo, presunción tan profunda, para la mayoría de nosotros, que tenemos que estudiarla en la escuela.  Seguro que el creador nos puso en la tierra para mostrar nuestros abdominales en la playa, para correr más que nadie, para alcanzar retos físicos que nos ponen al borde de la muerte, para estar más delgado que mi vecino, para aparentar más juventud que mi hermana, etc..

¡Adelante! Abrámonos a una posibilidad nueva, por un instante, démosle un poco de crédito a la burrada de que somos energía con información dentro… Vale, ya se lo he otorgado, y ahora qué Beni ¿Cómo me cambia la vida ese voto de confianza a tu entelequia mental?

¡Buena pregunta! No sé qué pasará con tu vida,  tan solo te contaré un poco como ha cambiado la mía (si deseas que investiguemos juntos en nuestras experiencias contacta conmigo, estaré encantado de profundizar).

Lo explicaré con un ejemplo, por ser menos abstracto. Figúrate que DIOS (tú) desea que nos volvamos más conscientes de lo que somos, que nuestras experiencias en la TIERRA sirvan para autoalimentar LA SABIDURÍA UNIVERSAL. El objeto de nuestra vida, es ser una antena receptora para engrandecer LO DIVINO, en un mundo, éste, repleto de infinitos mensajes de los que aprender.

Nada es ajeno a nosotros todo es lo mismo, energía con información, a diferentes frecuencias, dándose al TODO simultáneamente para enriquecer de una forma infinita la misma cosa. Somos una parte de eternos choques de conocimiento colisionando con otras partes de conocimiento, para crear más conocimiento desde un común punto de RESISTENCIA CERO, EL AMOR.

Todo se da sin guardarse nada, pues todo está unido en un UNO, es absurdo ser egoísta con uno mismo (bueno… para nosotros no).

Para sacar la máxima de información de nuestro mundo físico DIOS pone a nuestra disposición el mejor aparato posible, nuestro cuerpo humano, éste a la vez cuenta con unas herramientas muy potentes pero limitadas. Por muy potente que sea cualquier utensilio jamás comprenderá desde su punto de vista, por sí mismo, al que lo usa (un ordenador no comprenderá jamás al humano que lo creo).

El cerebro es el principal artefacto con el que contamos, en nuestro embalaje de carne y hueso, para recepcionar los mensajes del mundo que nos rodea, en definitiva la antena que nos comunica con DIOS.

Aceptando este punto desde la experiencia de vivir el AHORA, no los conceptos del mismo (como este post), marcamos la diferencia del propósito. Aquí es donde dejamos de ser la resistencia a la energía creadora (EL AMOR) y a la inteligencia universal con nuestras pobres, acaparadoras e individuales pretensiones terrestres (la imagen, la salud, la competición, etc), para ser lo que siempre hemos sido, somos y seremos, la sensible antena DIVINA hecha de lo mismo que está compuesto todo, PURO AMOR.

Desde la conciencia cualquier experiencia es totalmente valida, no existe ni lo bueno, ni lo malo. Todo nace desde EL AMOR, sin ninguna resistencia al natural fluir de la vida. Hasta lo más atroz, EL AMOR lo ama.

No obstante, nuestra distorsionada visión de la vida nos lleva a actuar como trampas para el torrente de energía que nos traspasa. La atrapamos y la aislamos del mundo, con nuestros pensamientos, para crear nuestro falso universo social limitado por los muros de nuestro temor a vivir.

No cabe ninguna duda que procesar la realidad desde el temor, condicionado por la educación, por la cultura, etc., en lugar de integrarnos en la vida, nos aísla de ella, por eso nos destruimos a nosotros, por eso arrasamos el planeta y por eso no respetamos la inteligencia intrínseca a nuestro cuerpo. Si no entorpeces la sabiduría con la que has nacido, tu peso será siempre el perfecto (otra cosa es desear el mismo cuerpo que alguien, ¿Suena ese deseo a enfermo, a resistencia…?). Es tan absurdo como tener en las manos la enciclopedia que explica todo lo que acontece en el mundo, y quedarnos en la primera letra por miedo a no entender la segunda. Es lo que hacemos, porque nos sentimos seguros con lo conocido…

Nuestra forma de pensar es la resistencia a la vida. Pensar que debo comer menos, por ejemplo, para estar más delgado, es entrar en conflicto con la comida. Te sentirás mal cuando “pienses” que has comido de más y te angustiaras por no comerte el pastel. Serás una resistencia, psicológica, al acto natural de comer, bloquearas con tus condicionantes la bella experiencia de comer, creando sufrimiento.

Ese encarcelamiento mental te hará cada vez más insensible a los sutiles mensajes DIVINOS, convirtiendo tu vida en algo burdo que no comprenderás. Por la simple razón de estar atrapada psicológicamente fuera del único momento donde transcurre la vida… Ya sabes cuál es, efectivamente, EL ETERNO AHORA.

Cualquiera que se situé fuera de ese momento, porque sus pensamientos le hagan creer que existe el pasado o el futuro, deja de sentir la unidad (EL AMOR). Convirtiéndose su pasar por la tierra en algo parecido a la charca verde, aislada, estancada, mal oliente y podrida que a veces vemos a la orilla del maravilloso mar.

Experimenta, conscientemente, sin miedo (obviando lo que ya sabes por ti o por otros que te convertirá en un trozo de palo), ama lo que haces y experimenta cómo se comporta tu cuerpo ante los estímulos. No luches contra el azúcar, contra la coca cola, contra el tabaco, etc. solo comprende íntegramente el efecto que te causa. Deja fluir el AHORA,  atento al mismo AHORA. Ahí se condensa todo lo que debes comprender, cuando el concepto se convierte en un hecho jamás vuelves a hacer dieta.

Nadie se arrima a una serpiente peligrosa para que le pique, nadie se tira desde una planta 20 sin paracaídas, nadie se toma un bote de veneno etc., pues esto es lo mismo, si vives el cómo te afecta la comida en tu organismo, como una experiencia íntegra, no como un desafío ajeno a ti, comprenderás que no necesitas luchar contra ella. La amarás, la disfrutarás y la usarás de la manera más correcta posible para que te aporte la energía de la mejor calidad. Con el objeto de mantener un alto grado de sensibilidad para percibir el mundo. De otra manera, estaremos gastando dicha energía en procesos mentales erróneos, que nos convierten en maquinas cada vez más insensibles, no en vivir intensamente.

Malgastaremos nuestra existencia pensando en qué comer para no engordar, en qué hacer para que el bañador no deje en evidencia el invierno que me he pegado… Nos volveremos contables de calorías, contaremos los pasos que andamos al día, temeremos a las básculas, etc.

Comer bien, por ejemplo, significa tener ganas de vivir, o ¿prefieres pasar tu vida tumbada, somnolienta, en un sofá, sufriendo por lo qué deberías haber hecho o por lo qué no has hecho…?

Si hoy os ha parecido largo el post, lo siento. Hay para un libro… Jajajja.

Lo dicho si alguien está interesado en este tema, que a mí me apasiona, que, además, me ha enseñado mucho que me lo diga y preparamos una reunión un día de estos…

Os quiero

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s